El lugar y cómo se sienten todos:
Fijarnos en cómo está organizado el salón y qué ambiente hay. ¿Los niños se sienten cómodos y seguros? Este espacio debe ayudarles a aprender con confianza. Un buen ambiente hace que todos aprendan mejor y se sientan a gusto para participar.
Los estudiantes:
Mirar cómo se comportan los chicos, hay que ver si participan en clase y cómo actúan en los diferentes espacios del colegio. Esto te ayuda a ver qué necesitan y cómo puedes adaptar tus clases para que les resulten más interesantes y útiles según lo que observes.
El profe:
Observar cómo enseña el profesor titular y cómo se relaciona con sus estudiantes. Nos ayuda a aprender mucho de su estilo: qué cosas funcionan bien y cuáles podrías usar tú también, o qué aspectos se podrían mejorar en cuanto a su forma de dar clase.
Lo que aprenden en la clase:
Revisar si se están cumpliendo los objetivos de la clase, pues de vital importancia tener esto en cuenta a la hora de pensar y planificar una clase, cómo van aprendiendo los niños y si alguno tiene problemas para entender algo, podríamos ajustar las próximas clases para ayudarle a entender mejor.
Estos cuatro puntos son súper importantes cuando estás observando y escribiendo en el diario de campo. Son la base de todo lo que pasa en el colegio