a) Aprendizaje de la sesión: A través de nuestras observaciones, podemos darnos cuenta de qué tanto los estudiantes están comprendiendo, si las estrategias del docente funcionan o si hay algo que se puede mejorar para hacer que el aprendizaje sea más significativo.
b) Profesor: Más allá de los contenidos que enseña, en el diario podemos registrar su manera de conectar con los estudiantes, su entusiasmo, cómo maneja los retos del aula y cómo adapta su enseñanza para llegar a todos.
c) Estudiante: Cada uno con su propia forma de aprender, sus dudas, sus momentos de descubrimiento. Al escribir sobre ellos, podemos notar quiénes participan más, quiénes necesitan más apoyo y qué dinámicas favorecen su aprendizaje.
d) El entorno: El aula es un ambiente donde se construyen experiencias. Observar cómo influyen las cosas que los rodean o las cosas de afuera, nos ayuda a entender mejor las condiciones en las que ocurre el aprendizaje.