Mi mayor potencia o mi “onza de chocolate” es la generosidad y la empatía.
Yo entendí del video que el chocolate no era solo algo para comer, sino algo muy valioso en un momento muy difícil. Aun así, la mamá decidió dárselo a otra persona que lo necesitaba más, y eso me hizo pensar que a veces, aunque uno tenga poco, puede ayudar mucho a los demás.
Para mí, ese es el verdadero don: poder compartir, ayudar y estar para otros, incluso cuando no es fácil. Un pequeño gesto puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien.
Por eso, siento que mi “onza de chocolate” es dar lo mejor de mí, ser solidario(a) y apoyar a los demás cuando lo necesiten.
Poema
Mi onza de chocolate
Mi onza de chocolate
no es algo que quiero guardar,
es algo que, aunque sea poquito,
yo puedo dar.
Aprendí que no se trata
de tener mucho o tener más,
sino de ayudar a otros
cuando lo necesitan de verdad.
A veces un gesto pequeño
puede cambiarlo todo,
como un pedacito de chocolate
que da fuerza poco a poco.
Mi don es estar presente,
apoyar y saber compartir,
porque dando un poco de mí
puedo ayudar a alguien a seguir.